¿Quién garantiza mis palabras juntas, todas ensambladas, hechas,
dicientes y soberanas?
¿Quién, amante del
amor y nostálgico de la exactitud infantil, puede asir la solemnidad
de una declaración de amor? ¡Todos!
La verdad existe en
todos los corazones.
No hay comentarios:
Publicar un comentario