Hoy enero, canto a la vida y a la muerte. No están cegadas las entradas
ni las salidas, pero la marcha es incierta. Celebro la muerte, no sé
si como cambio, y la vida, no sé si como transformación
del polvo.
A la vida, canto, porque mis amigos cumplen años. Y a la muerte,
porque, con dolor recogió al hermano de un amigo.
y repartió un café cargado de insomnio y de
canela.
A la vida porque yo sonreí bien y grande,
porque tuve un instante de esperanza
y porque creí.
A la muerte, porque es más cierta
porque ya dejó de resbalar
porque claramente
hizo silencio.
Calma.
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