Mundo itinerante:
mi mirada es fija
y mi pie falible;
el techo da vueltas,
y los zapatos en la ducha
me dicen
que la lluvia se mete en el alma
si la memoria no ha aprendido
que los abrazos
los tengo que dar yo.
25 agosto, 2017
17 agosto, 2017
Al amparo del extravío
Quizás al amparo del día duerma olvidando las velas que lamentan
verdades de penumbra. Quizás ya quiera que llegue la noche para
revelarme y enfrentar a quien osa levantarse amenazante. Quizás pierda,
quizás gane mañanas acumuladas en un rincón que consiga extraviadas,
desviadas o esquivas. Quizás es que estuve ahorrándolas. O me las
escondió un ángel revoltoso.
19 mayo 2011
19 mayo 2011
11 agosto, 2017
Para vivir
La mañana no llega espontáneamente,
nunca.
Algo la empuja. Forzada, posee la ventana
y aviva mis pupilas de candela.
Yo mantengo los ojos cerrados, que rezan,
que murmuran una plegaria de sabotaje,
que vibran hasta convertir en voz
el cansancio del cuerpo,
la deuda de la víspera.
Si tengo una expectativa en el día arribado,
o en uno de los próximos,
o si bien he descansado bien,
arranco a recorrer el mundo,
a percibir aromas que comienzan en café.
nunca.
Algo la empuja. Forzada, posee la ventana
y aviva mis pupilas de candela.
Yo mantengo los ojos cerrados, que rezan,
que murmuran una plegaria de sabotaje,
que vibran hasta convertir en voz
el cansancio del cuerpo,
la deuda de la víspera.
Si tengo una expectativa en el día arribado,
o en uno de los próximos,
o si bien he descansado bien,
arranco a recorrer el mundo,
a percibir aromas que comienzan en café.
10 agosto, 2017
canto a la vida y a la muerte
Hoy enero, canto a la vida y a la muerte. No están cegadas las entradas
ni las salidas, pero la marcha es incierta. Celebro la muerte, no sé
si como cambio, y la vida, no sé si como transformación
del polvo.
A la vida, canto, porque mis amigos cumplen años. Y a la muerte,
porque, con dolor recogió al hermano de un amigo.
y repartió un café cargado de insomnio y de
canela.
A la vida porque yo sonreí bien y grande,
porque tuve un instante de esperanza
y porque creí.
A la muerte, porque es más cierta
porque ya dejó de resbalar
porque claramente
hizo silencio.
Calma.
ni las salidas, pero la marcha es incierta. Celebro la muerte, no sé
si como cambio, y la vida, no sé si como transformación
del polvo.
A la vida, canto, porque mis amigos cumplen años. Y a la muerte,
porque, con dolor recogió al hermano de un amigo.
y repartió un café cargado de insomnio y de
canela.
A la vida porque yo sonreí bien y grande,
porque tuve un instante de esperanza
y porque creí.
A la muerte, porque es más cierta
porque ya dejó de resbalar
porque claramente
hizo silencio.
Calma.
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