24 febrero, 2017

POEMA EN REPROCHE (poema viejo y lamentable)


Hambre en un lugar desierto. Se sabe que se puede soñar, dilapidar arena y dolores.

Yo no sé si detrás de la ventana, donde el perro ladra, haya alguien que lo escuche con atención, pero yo, aquí, siento sólo que él rompe el aire de la noche. Y pensar que he querido doler, hacer mella, hundir, segregar.
Y pensar que me he ensañado sin pena y con mis propias uñas; que he dejado de pensar en lo que está más allá de tres días, para sufrir penas presentes y acumular pasados ingratos.
...que he sabido escupir fuego, estaciones y estrellas marchitas ya…y me he encerrado en caracoles llenos de telarañas y quimeras; que he comido flores y que también las he digerido, después de masticarlas destructivamente; que guardo ‘peros’ y ‘sin-embargos’; que agarro y me apropio de piñatas baratas y que rumio peleas con quienes amo, rompiendo la inercia del amor.
...que he querido hablar para ser escuchada, bailar para ser vista, pero no me he mirado yo misma, ni visto. Que he sido más capaz de simbolizar el dolor que el amor más puro y que me entiendo asfixiada de ansiedad; que no he construido mucho, sino muy poco para disponer junto a mí, junto a mi cama.
Y...pensar que la simbolización de lo bueno ha sido no más que falta de fé...que soy dañina y que no me conformo con ser humana, pero, por eso mismo, por ser humana.
Que pienso, pero que antes ya estaba haciendo, que soy acto, pero potencia pura también y eso es un continuo. Que mis reproches se jodieron y joden...que me invento nuevas quimeras, porque se muere y se nace, y al contrario.
Carmen Hinestroza Álvarez (mayo 2014)